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María Cristina Susana Pérez Guerrero Zamora, procuradora Estatal de Protección de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes del Estado de Oaxaca (Prodennao) sabe que la prevención del abuso sexual a menores no se detiene de un día para otro, la visibilización de este problema debe ser permanente para poder prevenirlo y concientizar a la sociedad de los estragos que provocan en la vida de los infantes.

Tras lanzar la convocatoria Te creo en corto, la titular de la Prodennao hizo un llamado a la sociedad: “Es importante visibilizar lo que ha estado sucediendo y sigue sucediendo a muchos niños, niñas y adolescentes. El abuso sexual es quitarles la vida en vida a los menores, porque los marca para siempre, sobre todo cuando el abuso es cometido por los seres en quienes los niños y niñas tienen más confianza, que es el ámbito del hogar”.

La experiencia en la atención de estos casos le ha confirmado a la procuradora que la mayoría de las veces es el padre biológico, el padrastro, el abuelo o algún hermano mayor quien abusa sexualmente de los niños. En la mayoría de los casos que ha atendido en los últimos años, el abusador resulta ser el padre biológico o padrastro.

“Esto no solo lo digo yo, porque me toca ver estos casos todos los días, sino investigadores que están estudiándolo. En las familias normalmente no se habla de estos temas, resulta quizá incómodo o hay temor. El abuso sexual le resulta a muchas personas algo duro, de lo que no quieren saber; pero no solo se debe saber y decir, ¡se debe gritar!”

María Cristina Susana Pérez Guerrero Zamora refiere una fecha cercana, la del Día del Niño y reflexiona que antes de esa fecha, todo mundo piensa en qué regalarles: si un juguete o hacerles un festival, pero refresca el tema: “El mejor regalo que se puede hacer a un niño es su seguridad y respeto a su persona, porque ellos son sujetos de derechos y eso se tiene que remarcar. Todos tenemos derecho a no recibir violencia”, recuerda.

“A los menores se les está rompiendo su infancia”

Y abunda en que cuando las niñas y niños dicen lo que les está sucediendo -respecto a si están siendo víctimas de abuso sexual o maltrato-, a veces las madres los escuchan, a veces les creen, pero se callan. Este tipo de casos se homologan a los de una mujer que sufre maltrato, que cuando es víctima de ello también se calla y estos silencios las terminan matando.

“Por eso, no solo se tiene que hablar de esto, se tiene que gritar que este problema es muy grave porque estamos teniendo a una población infantil a la que se le está rompiendo su infancia y hay que recordar que cuando se rompe algo no vuelve a ser igual, siempre se queda la herida ahí. El abuso sexual les rompe la vida a los niños y en este caso lo que sigue es arroparlos, darles afecto y terapia para tratar de restituirles en algo lo que les rompieron. Nadie tiene derecho a romper la vida a los niños de esta manera”.

Compartió en que actualmente son más los niños y niñas que se atreven a hablar de eso y luego de denunciar porque miran que hay instituciones que pueden apoyarlos. En este caso, les recuerda que la Prodennao es una de ellas y que recibe denuncias anónimas y luego les da acompañamiento a cada una de las personas que se acercan.

“Cuando son niños y niñas, generalmente no se atreven a decirlo porque siempre hay una amenaza del abusador contra ellos. Lo que uno como adulto puede hacer es estar al tanto; cuando uno conoce a los hijos e hijas es que se podrá dar cuenta del mínimo cambio en su comportamiento; retrocesos como mojar la cama o cambios de humor repentinos, son indicativos de que hay miedo y que algo les está pasando”.

La procuradora hace un llamado a romper el silencio y a respetar la infancia. A los adultos les queda la labor de hacer conciencia, de reflexionar sobre este tema y atender a los menores en casa.