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Al repasar su vida, la laureada gimnasta olímpica estadounidense Aly Raisman no puede dejar de admirar el poder de los sueños, de cómo su sueño de hacerse campeona olímpica la hizo levantarse cada día a entrenar y a competir.

Pero también recuerda las pesadillas.  Entonces, cuando oye a los niños hablar de sus propios sueños, se siente en conflicto.

“Por un lado”, dice Raisman en una columna publicada en el diario Boston Globe, “quiero más que nada animarlos a perseguir sus sueños y decirles que con el trabajo duro pueden hacerlos realidad.  Pero, por el otro, también siento la necesidad de advertirles sobre los desafíos, los peligros y las incertidumbresque pueden enfrentar en el camino”.

“La verdad es que todavía me duele el abuso sexual que sufrí cuando era un joven atleta, y sé que hay muchos otros que están sufriendo en silencio”, dice la campeona.

BOSTON, MA - 10/16/2018: Olympic gymnast Aly Raisman talked about sex abuse in the lobby of Eastern Bank's headquarters on Franklin Street (David L Ryan/Globe Staff ) SECTION: METRO TOPIC 17aly

“El abuso sexual es uno de los problemas de salud más frecuentes que enfrentan los niños en la actualidad”, continúa. “Según los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades, una de cada cuatro niñas y uno de cada seis niños son víctimas de abuso sexual antes de los 18 años. Estas estadísticas son inaceptables y horribles“.

Según Raisman, la educación debe cambiar, en gimnasia, en deportes juveniles y en todas las actividades donde los adultos se relacionan con los niños.

Hay que pasar del ‘peligro de los extraños’ a reconocer que el problema existe y ocurre mucho más cerca: El noventa por ciento de los niños maltratados sufren a manos de alguien que conocen y en quien confían.  Lo sé de primera mano, esto puede ser difícil de comprender.  Los perpetradores lo saben y cuentan con nuestro silencio”.

“El abuso sexual infantil no es un problema de los niños, es un problema de los adultos”, declara Raisman.

“Creo que uno de los mayores obstáculos para abordar el tema es la amplitud y la profundidad del estigma asociado con el abuso sexual infantil”, explica. “La prevención está estigmatizada, la divulgación está estigmatizada, la denuncia está estigmatizada, el procesamiento está estigmatizado, hablar públicamente está estigmatizado. No es raro que sea una epidemia silenciosa”.

¿Por qué la sociedad hace que los sobrevivientes nos sintamos tan temerosos de contar nuestras historias?“, pregunta la campeona.  “Los abusadores deben ser los que sientan vergüenza y culpa y ser juzgados, no los sobrevivientes.  Todo está al revés, y tenemos que enderezarlo“.

Raisman cuenta que a principios de año se asoció con el grupo Darkness to Light (De la Oscuridad a la Luz), dedicado a preparar a los adultos a reconocer, prevenir y reaccionar de manera responsable al abuso sexual infantil.  Quedó muy impresionada al tomar ella misma el curso de entrenamiento de dos horas Stewards of Children (Mayordomos de los Niños), discutió cómo alentar a un mayor número de adultos a que lo hicieran también, y crearon la campaña #FlipTheSwitch (#PresionaElInterruptor).

Entonces se comprometió a pagar las sesiones de entrenamiento y a firmar personalmente cada certificado expedido a quienes lo completaran.  Ya lo han hecho, dice con orgullo, 2,500 adultos.

Sin embargo, se necesita un compromiso mayor para enfrentar la epidemia y para volver a comprometerse con la idea de que cada niño tiene derecho a una infancia segura y saludable, poniendo ese derecho por encima de nuestra comodidad personal y de nuestra reputación profesional, añade Raisman.  Entonces, y solo entonces, los informes públicos y transparentes sobre el abuso por parte de individuos, universidades, organismos gubernamentales, instituciones religiosas y organizaciones juveniles serán vistos como actos de valentía, no como una traición.

Y termina poniendo el ejemplo de cómo en Boston, su ciudad, el banco Eastern se asoció a la campaña #FlipTheSwitch y se comprometió a entrenar a sus empleados demostrando que lo primero es el bienestar de los niños.