El Diario de El Paso

El número de casos de abuso sexual en contra de niños se ha reducido en un 25 por ciento desde el 2013 en El Paso. Las autoridades locales de bienestar familiar aseguran que esto es un efecto de la creación de conciencia y la ejecución de programas de prevención en la comunidad.

En los últimos cinco años, el número de niños víctimas de un abuso sexual fue: 168 en el 2013, 161 en el 2014, 152 en el 2015, 140 en el 2016, y 127 en el 2017.

Paul Zimmerman, vocero del Departamento de la Familia y Servicios de Protección (DFPS), dijo que la agencia no tiene una postura oficial sobre la disminución.

Comentó que factores como la pobreza y el consumo de drogas juegan un papel importante en crear las condiciones necesarias para que este tipo de victimización ocurra.

Sin embargo, la entidad a la que representa lleva desarrollando, desde hace casi una década, agresivas campañas de concientización enfocadas en la prevención del abuso infantil, como el Mes de Prevención del Abuso Infantil, el Mes Nacional de Adopciones o el Día de Portar el Color Azul, que se celebran por toda la ciudad.

En ese sentido, el Departamento de Servicios de Protección Familiar cuenta con nueve programas comunitarios que se enfocan en jóvenes, familias militares, visitas de hogares, paternidad/maternidad, hermanos sustitutos, club de niños, e infantes.

Algo tan sencillo como una visita a los hogares en riesgo, o la celebración de días de campo con la familia, aseguró Zimmerman, han hecho la diferencia en esta comunidad.

Prevenir antes que lamentar

Existen numerosos estudios que muestran la efectividad de los programas de visitas domiciliarias que disminuyen el abuso y la negligencia infantil, comentó Zimmerman.

Uno de los estudios más grandes, encargado por el Congreso en 2016, demostró que los servicios de visitas domiciliarias para la primera infancia eran los más prometedores para prevenir las muertes infantiles y ya  ha demostrado reducir la incidencia de abuso y negligencia infantil.

Los servicios de visitas domiciliarias respaldan los resultados saludables del embarazo, la salud y el desarrollo del niño y las relaciones firmes entre padres e hijos. Los visitantes caseros profesionales y capacitados se asocian con padres o futuros padres para participar en una intervención temprana sobre una amplia gama de problemas que enfrenta una familia: riesgos de salud y seguridad, salud mental, violencia doméstica, abuso de drogas / alcohol y barreras para recursos de la comunidad.

Intervención previa, la clave

Las familias de Texas que reciben servicios de prevención del maltrato infantil no tienen un caso posterior de servicios de protección infantil, según otro informe del Instituto de Texas para el Bienestar del Niño y la Familia de la Universidad de Texas en Austin: Impacto de los programas de maltrato infantil en Texas.

Este estudio muestra que recibir servicios de los programas de prevención del maltrato infantil de Texas evita los casos de abuso infantil y que estos programas son efectivos a largo plazo.

Los investigadores analizaron los datos de dos programas estatales de prevención del maltrato infantil –Prevención e Intervención Temprana (PEI) y Servicios para Jóvenes en Riesgo (STAR)– que brindan servicios tales como orientación familiar, clases para padres y visitas a hogares. Los resultados muestran que sólo el 3 por ciento de las familias que recibieron estos servicios tuvieron un caso subsiguiente confirmado de maltrato infantil.

“Tradicionalmente, el Departamento de Servicios para Niños y Familias sólo rastreaba a las familias que recibían servicios de prevención porque tenían un caso abierto de maltrato infantil”, dijo Monica Faulkner, profesora de trabajo social y directora del Instituto de Texas para el Bienestar del Niño y la Familia a cargo del estudio.

Los investigadores obtuvieron datos de un total de 137,068 cuidadores que recibieron servicios de 2008 a 2015 en 253 de los 254 condados de Texas. De estos cuidadores, el 97 por ciento no tenía un caso subsiguiente justificado de maltrato infantil. Del 3 por ciento de los cuidadores que sí lo hicieron, la mayoría (75 por ciento) tuvo un caso que sucedió un año o más después de la recepción de los servicios.

La supervisión negligente fue el tipo de maltrato reportado con mayor frecuencia. Contrario a lo que sucede en Texas, en el caso de El Paso, estos números también se han reducido en un 10.8 por ciento en los últimos cinco años.