El Heraldo de México

En un diálogo abierto, seis personas usan el teatro para romper el silencio sobre la violencia sexual, en el teatro El Vicio

México ocupa el primer lugar a nivel mundial en casos de abuso sexual en contra de menores de 14 años, según datos de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE). Ante este panorama, el proyecto Secret Survivors México busca exponer las voces de las víctimas a través del camino del arte.

El teatro El Vicio presenta en escena, hasta el 28 de febrero, las historias de seis testimonios de abuso sexual infantil. A través de un monólogo, los participantes narran sus experiencias de forma cronológica.

Los sobrevivientes provienen de La Casa Mandarina AC, una organización itinerante e independiente que promueve la no violencia y defiende los derechos de los niños. Para la creación del guion escénico, las directoras teatrales Luz Elena Aranda y Ana Laura Ramírez realizaron entrevistas a las víctimas, y los prepararon actoralmente para que se presentaran en el escenario.

No es una obra de teatro convencional, no hay personajes; está basada en un storytelling, narraron lo que vivieron. Es un teatro más social, dijo Ana Laura sobre esta puesta que originalmente fue presentada hace cinco años por la compañía teatral Ping Chong + Company, en Nueva York.

El escenario mueve muchas cosas, tanto en los participantes como en el público. Creemos que es necesario presentar estas historias porque también ayuda a las víctimas a culminar con sus procesos terapéuticos y al público a alzar la voz

En la obra participan Alizia Solís Vargas, Elisa Domínguez Sánchez, Lilia Gutiérrez Morales, Mora Fernández, Rox González Martínez y Rubens Rojas, quienes hacen por primera vez teatro, todos ellos son parte de las cifras que sacuden al país: 90 por ciento de los abusos sexuales en niños fueron cometidos por miembros de sus familias.

Utilizar el arte es una buena forma de empatizar con la gente, de narrar estas experiencias y de conciliar emociones. Es un proyecto que gira en 360 grados, no sólo estamos contando estas historias, sino que al escucharlas, algo les decimos a los espectadores, y se vuelve más abierto el diálogo.

Para la presentación, los testimonios se acompañan de audios, musicalización, fotografías y videos, este es un proyecto de vida, la gente sale esperanzada, no se quedan sólo con la idea, la escuchan en vivo y hacen conciencia. Me parece importante que existan este tipo de creaciones para romper el silencio.

El proyecto se realizó gracias a una alianza entre Las Reinas Chulas Cabaret, Derechos Humanos, La Casa Mandarina y Ping Chong + Company, y se presentará todos los miércoles a las 21:30 horas.